La escribí en Panamá, viendo desde mi balcón las luces de Costa del Este, toda esa modernidad, y pensando en una persona que no conocía bien, que había visto alguna vez y que me había parecido interesante. Nos seguíamos de lejos sin conocernos realmente. De ahí salió.
Electropop fresco y divertido, una de las mejores canciones de LEZ. Todavía veo las luces de Panamá cuando la escucho. Creo que pudo ser un gran éxito si no hubiéramos tenido que cortar la promoción del disco por la muerte de Balti.
Contada por Emilio Lezama