La escribimos Sandoval y yo en un Zoom. Yo traía la melodía del verso y le pusimos un coro. La letra salió sola: nadie la pensó ni la trabajó. Es muy sencilla, pero es lo que trajo la canción, y a veces hay que respetar eso.
Es una oda a la libertad y al amor. Desde el primer momento supe que tenía que ser uno de los sencillos principales: libre, pegajosa, fresca, sin preocupaciones ni pesos ontológicos. Es la anti-Aldeida.
Contada por Emilio Lezama