Es una visita de pesadilla, a medianoche, a Aldeida, muchos años después. Una de esas noches en que te agarra la melancolía y recuerdas lo perdido.
Fue de las tres primeras canciones del disco: la idea era que cada uno llegara con una. Balti llegó con Salvajes, Sandoval con la música de Vidas Compartidas y yo con Soy. Es un grito de agonía que pregunta quién eres y busca el perdón por algo que de vez en cuando, de noche, todavía atormenta. Épica, y de lo más personal y profundo que he escrito.
Contada por Emilio Lezama