La escribimos Balti, Sandoval y yo en las escaleras de mi departamento de entonces, en la Juárez. Era oscura, con un tempo raro, y queríamos llevarla, en música y en letra, a un lugar más oscuro y selvático: así nos sentíamos en esa época.
También fue una decisión de disco. Sabíamos que Aldeida iba a ser uno de los éxitos, y queríamos que la canción siguiente funcionara como muralla: algo difícil y oscuro que solo los verdaderamente audaces cruzaran para seguir adelante. Un poco lo que hizo Neil Young cuando, después de Harvest, sacó Tonight's the Night.
Contada por Emilio Lezama