Muy rockera, muy divertida de tocar en vivo, y aun así nunca nos terminó de gustar la letra. Quise hacer una especie de crítica a Donald Trump, en una canción que quizá no la pedía.
Es más divertida que interesante. La letra no tiene demasiado sentido, y tal vez ese sea su mayor atributo: es la canción de rock más clásica de LEZ, y siempre la gozamos en el escenario.
Contada por Emilio Lezama