Es enteramente de Daniel Sandoval. Cuando me la enseñó no tenía nada que agregarle ni quitarle; le dije: vamos a grabarla.
Balti andaba en uno de sus momentos perdidos, no sabíamos ni dónde estaba, así que buscamos a Marco Paul, de Sour Soul, que canta increíble, y él grabó las voces. Por eso suena distinta a todo lo demás del disco. Es la más personal de Sandoval.
Contada por Emilio Lezama